ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA
Nuestro aceite esencial de lavanda se diferencia de muchos otros gracias a nuestro método de recolección y procesamiento. Utilizamos solo flores recolectadas a mano en nuestra finca, seleccionándolas en el momento óptimo de floración, cuando la concentración de los componentes activos es máxima.
Lo más importante es que, antes de la destilación, las flores pasan por una fermentación natural de 24 horas. Este proceso, poco común, permite:
Intensificar el aroma – el aceite adquiere notas suaves, profundas y ligeramente dulces.
Mejorar la calidad – se incrementa la concentración de los componentes valiosos, haciendo que el aceite sea más eficaz.
Mantener la pureza natural – sin aditivos artificiales ni aceleradores del proceso.
A diferencia de la producción en masa, donde lo más importante son los volúmenes, nosotros apostamos por la calidad y los métodos tradicionales. Este aceite está pensado para quienes aprecian la verdadera cosmética natural y la aromaterapia.
Ingredientes: 100% Lavandula Angustifolia Oil
Partes Utilizadas Flores5 ml | Envase de vidrio
Propiedades del aceite esencial de lavanda
Relajante muscular
El aceite esencial de lavanda es uno de los mejores aliados para relajar los músculos después del ejercicio. Ayuda a reducir contracturas y calambres, favoreciendo una recuperación más rápida y efectiva tras el esfuerzo físico.
Acción antiinflamatoria
Gracias a sus componentes naturales, la lavanda alivia la inflamación cuando se aplica sobre la piel, proporcionando confort y bienestar en caso de dolores musculares o articulares.
Antiséptico natural
Este aceite posee potentes propiedades antibacterianas y antivirales, lo que lo convierte en un excelente protector contra infecciones. Su aplicación ayuda a evitar la proliferación de bacterias en cortes o heridas, promoviendo una piel más sana y cuidada.
Regenerador y reparador cutáneo
Ideal para tratar afecciones de la piel como acné, dermatitis, eccema o irritaciones. No solo purifica, sino que también acelera la regeneración del tejido dañado, incluyendo quemaduras. La lavanda es un imprescindible cuando se trata de cuidar y restaurar la piel.
Relajante emocional y sedante natural
Su aroma suave y envolvente tiene un efecto calmante que ayuda a reducir la ansiedad, el estrés y la irritabilidad. Ya sea aplicado sobre la piel o inhalado, promueve un descanso reparador y combate eficazmente el insomnio.
Equilibrio emocional y autoestima
Más allá de sus beneficios físicos, la lavanda tiene un impacto profundo en el estado de ánimo. Ayuda a recuperar la confianza en uno mismo y brinda serenidad en momentos difíciles, devolviendo el equilibrio y la armonía interior.
Recetas con aceite esencial de lavanda para el hogar
1. Baño relajante para aliviar el estrés
Ideal para desconectar y relajar el cuerpo después de un día intenso.
Ingredientes:
5-7 gotas de aceite esencial de lavanda
1 vaso de leche o nata (para diluir el aceite)
1 taza de sal marina (opcional)
Preparación:
Llena la bañera con agua tibia.
Agrega la leche o nata y disuelve en ella el aceite esencial de lavanda.
Opcionalmente, añade la sal marina para potenciar el efecto relajante.
Sumérgete y disfruta del baño durante 15-20 minutos mientras respiras el aroma calmante de la lavanda.
2. Aceite de masaje para aliviar la tensión muscular
Una mezcla perfecta para reducir la fatiga y relajar los músculos.
Ingredientes:
3 gotas de aceite esencial de lavanda
2 cucharadas de aceite base (almendras, coco o aceite de oliva)
Preparación:
Mezcla el aceite esencial de lavanda con el aceite base.
Aplica la mezcla en las zonas tensas como cuello, hombros, espalda o piernas.
Masajea con movimientos suaves hasta que la piel absorba el aceite.
Notarás alivio inmediato y una sensación de relajación profunda.
3. Spray de lavanda para dormir mejor
Ayuda a crear un ambiente relajante y mejora la calidad del sueño.
Ingredientes:
5-7 gotas de aceite esencial de lavanda
100 ml de agua o hidrolato de lavanda
1 cucharadita de alcohol o vodka (para mejorar la mezcla del aceite con el agua)
Preparación:
Mezcla el agua y el alcohol en un frasco con atomizador.
Añade el aceite esencial de lavanda y agita bien.
Rocía la mezcla en la habitación o sobre la almohada antes de dormir.
4. Mascarilla facial con lavanda
Perfecta para pieles sensibles o con tendencia a imperfecciones.
Ingredientes:
3 gotas de aceite esencial de lavanda
1 cucharada de miel
1 cucharada de yogur natural
Preparación:
Mezcla bien la miel y el yogur en un bol.
Agrega el aceite esencial de lavanda y remueve hasta obtener una mezcla homogénea.
Aplica sobre el rostro limpio y deja actuar 15-20 minutos.
Enjuaga con agua tibia. Tu piel quedará más fresca y calmada.
5. Antiséptico natural para heridas y cortes
La lavanda acelera la cicatrización y previene infecciones.
Ingredientes:
2 gotas de aceite esencial de lavanda
1 cucharadita de aceite base (como el de coco)
Preparación:
Mezcla el aceite esencial de lavanda con el aceite base.
Aplica una pequeña cantidad sobre la herida o corte.
La lavanda desinfecta la piel y favorece una curación más rápida.

